Dónde hospedarte en Bucerias
Bucerías es el pueblo de playa que Puerto Vallarta dejó de ser: calles empedradas, una plaza y kilómetros de arena plana a veinticinco minutos del aeropuerto. La Carretera 200 lo parte en dos. Del lado del mar están el centro viejo, la Avenida México, la iglesia de Nuestra Señora de la Paz y las galerías de la calle Lázaro Cárdenas; del otro lado vive el pueblo de todos los días. Nuestros escaneos de 2026 encontraron apenas 5 hoteles con precio real —desde US$77 la noche y una mediana del orden de US$202—, y ese número pequeño explica el lugar: aquí manda el condominio en renta, no el hotel.
Preguntas frecuentes sobre Bucerias
¿En qué zona de Bucerías conviene quedarse?
Del lado del mar de la Carretera 200, en el centro: entre la Avenida México, la plaza y la calle Lázaro Cárdenas caminas a la playa, a los restaurantes y a las galerías. Hacia el norte hay más condominios frente al mar, mucho silencio y dependencia del taxi para cenar. El lado oriente de la carretera es más barato y más local, pero sin playa a pie.
¿Cuándo hay mejores precios de hotel?
De mayo a octubre, con julio a septiembre en el fondo: calor húmedo, aguaceros de tarde y temporada de huracanes. La temporada alta va de mediados de noviembre a abril, con picos en Navidad, Año Nuevo y Semana Santa. Nuestros escaneos de 2026 registraron habitaciones desde US$77 y un precio típico del orden de US$202; en invierno el rango se estira hacia arriba.
¿Cómo llego desde el aeropuerto y cómo me muevo?
El aeropuerto de Puerto Vallarta está a unos 20 kilómetros: taxi autorizado del orden de MX$600-800, o app de transporte cruzando el puente peatonal, porque dentro de la terminal no pueden recogerte. Ya instalado, los autobuses urbanos por la carretera cuestan unos MX$20-40 y llegan a Vallarta, La Cruz de Huanacaxtle, Punta de Mita y Sayulita. Dentro del pueblo, todo a pie.
¿Se puede nadar en la playa de Bucerías?
Sí, y es de las playas más caminables de la bahía: arena plana y recta durante kilómetros hacia el norte. Pero el rompiente pega fuerte cerca de la orilla y hay corrientes de resaca, sobre todo con oleaje de verano, y casi no hay salvavidas. Con niños, métete donde haya gente y pregunta en el hotel antes de confiarte.