Dónde hospedarte en Rincon De Guayabitos
Rincón de Guayabitos es playa de familia mexicana, no enclave de resorts. La bahía de Jaltemba entra al mar tan mansa y tan poco profunda que los niños caminan metros sin perder el fondo, y enfrente, a quince minutos en panga, está la Isla del Coral. El pueblo son dos avenidas, una hilera de palapas de mariscos y muchos bungalows con cocineta. Nuestros escaneos de 2026 solo encontraron seis hoteles con precio real: desde US$157 la noche y un típico del orden de US$175, muestra chica y cargada al frente de playa, porque mucho alojamiento local se reserva por teléfono. En Semana Santa y en agosto se llena de verdad.
Preguntas frecuentes sobre Rincon De Guayabitos
¿En qué zona conviene hospedarse?
Si vienes por la playa mansa, la primera línea de Guayabitos y los retornos que bajan de la Avenida del Sol Nuevo: todo a pie, alberca y arena a una cuadra. La Peñita de Jaltemba, 3 km al norte, es pueblo de verdad —mercado, cajeros, precios más bajos— con playa más abierta. Los Ayala, al sur, es una cala más chica y tranquila, con poca oferta.
¿Cuándo es más barato y más caro?
Los picos son Semana Santa, la última semana de diciembre y julio-agosto: el pueblo se llena de turismo nacional y la disponibilidad manda sobre el precio. De noviembre a abril hay temporada alta más pausada, con visitantes de invierno de larga estancia. Lo más barato y vacío es mayo-junio y septiembre-octubre: calor húmedo, lluvia de tarde y riesgo de ciclón.
¿Cómo llego y cómo me muevo sin coche?
Lo práctico es volar a Puerto Vallarta (PVR) y hacer unos 90 km por la Carretera Federal 200, hora y cuarto o algo más. Un traslado privado ronda MX$1,800-2,500; más barato es ir a la central de autobuses de Vallarta y tomar un bus costero hacia La Peñita, del orden de MX$150-250. Dentro de la bahía, combis y colectivos conectan La Peñita, Guayabitos y Los Ayala por MX$15-30.
¿Es realmente buena playa para niños?
Sí, es su fama y es cierta: la bahía está protegida, casi sin olas, con entrada larguísima y agua tibia. En temporada alta comparte espacio con bananas, motos acuáticas y pangas, así que la calma es relativa a mediodía. Las lanchas a la Isla del Coral salen de la misma arena; acuerda precio y hora de regreso antes de subir.